Romulo Royo
“Dentro del figurativo no me interesa representar la realidad, intento sumergirme en la parte más profunda del interior para representar mundos imaginarios, enigmáticos desde una mirada actual. La representación real de lo irreal.
A lo largo de la historia desde la antigua Mesopotamia, la humanidad ha empleado el arte como billete de ida a mundos fantásticos y universos oníricos.”
Romulo Royo
Romulo Royo es un artista internacional dedicado a la pintura contemporánea nacido en Zaragoza (España). Desde el año 2000 su obra es expuesta en diversas colecciones privadas, fundaciones y museos tras sus inicios en el mundo profesional, que comienzan a los dieciocho años, realizando ilustraciones para la editorial Norma y publicando internacionalmente en portadas de novelas y revistas de cómics para editoriales como Eura (Italia), Rad Moskbay (Rusia), Bastei (Alemania) aunque en 1999 decida volcarse y dedicarse plenamente al mundo de la pintura que también inició en estas fechas.
Realiza exposiciones en solitario gracias al Proyecto Meta que itinera por Valencia, A Coruña (España), Verona, Milán (Italia), Frankfurt (Alemania), Tokio (Japón). A su vez, su obra se expone en el Museo Pablo Serrano, Museo Provincial de Huesca, Museo de Teruel, y publica en distintas revistas de arte como Trebede, Bonart, Exit, Lapiz o la revista Mu entre otras. American Express le encarga unas Litografías de Edición Limitada reunidas en una carpeta y tituladas Perpetuo Presente.
A partir del 2004 expone en importantes galerías privadas, fundaciones, museos y ferias internacionales, como Art Forum Berlin, FIAC, Los Angeles Art Show, ARCO Madrid, Art Miami, CIGE Beijing China, ART International Instanbul o ART Wynwood, entre otras.
En 2006 emprende un viaje a Moscú junto con Luis Royo para trabajar en la gran cúpula de Medvedev, en un castillo en medio de la gélida Taiga Rusa. El libro Dome, recopila todo el proceso creativo de unos siete meses previo al trabajo, así como todo el esfuerzo físico y mental que los artistas tuvieron que desempeñar durante su estancia de cuatro meses sobre el andamio, pintando los frescos al óleo.
En este periodo realiza algunas series como Siamese o Metal-Piel, compuestas por pinturas y esculturas que se contemplan en espacios de prestigio como el National Museum Metelkova of Slovenia, Museo Can Framis de la Fundación Vila Casas en Barcelona, la X Bienal de la Fundación Martínez Guerricabeitia en el Museo de la Ciudad de Valencia, la Fundación Fran Daurel en Madrid, el Museo Maeztu de Estella o La IV Bienal de Arte Contemporáneo de Moscú.
A partir del 2009, su serie Blackened Times, comienza con una exposición en la XXV Bienal de Alejandría del Museo Nacional de Alejandría para itinerar más tarde por distintos países. La Fundación Alcort le encarga una escultura de aluminio de 1500 kg que suma a su colección y exhibe en los jardines de la fundación. La pieza, Siameses, está incluida en el libro de Romulo Royo titulado Videncia, Velamiento y Ceguera cuyos textos y comisariado de la exposición fueron llevados a cabo por Fernando Castro Flórez.
Este mismo año colabora con Luis Royo en las pinturas de gran formato para el Libro Dead Moon de tinte oriental, publicado mundialmente junto una baraja del I-Ching con sus imágenes, entre otros productos multimedia. Esta colaboración, unida a la anterior en Moscú, daría lugar a un proyecto que abarca diferentes disciplinas, convirtiéndose en un proyecto multimedia de gran alcance: Malefic Time. La iniciativa reúne varios libros de tirada internacional con pinturas e ilustraciones, novelas, esculturas realizadas por la empresa Yamato (USA) y Nocturna (España), mangas y merchandising como son calendarios, editados por Pyramid (Gran Bretaña) o Sellers Publishing (USA), baraja de tarot por Fournier, juegos de rol, videoclips junto a Avalanch, etc.
Se publica en Spectrum XVIII The Best In Contemporary Fantastic Art, la obra títulada Llegará el día. Expone en el centro Santa Mónica acompañado por una edición del libro On-Off y en galerías como la Galería Miguel Marcos (España), Galería MDA (Suecia), en Fnac, que itinera por distintas ciudades, Galería Schwalbe 54 (Frankfurt), etc. y también se muestra su obra en numerosas ferias, como ARCO Madrid en la que expone regularmente desde el 2012.
Del 2012 al 2016 se publican los tres libros de la trilogía de Malefic Time: Apocalypse, 110 Katanas y Akelarre de tirada internacional traducidos a más de ocho idiomas y editados por Cross Cult (Alemania), Bragelonne (Francia), Norma Editorial (Español e Inglés), Rizzoli Lizard (Italia), Azbuka (Rusia).
Entre 2014 y 2020 realiza series como Goddesses of Nibiru o Flowers and Thorns que se exhiben en galerías como Kavachinina Contemporary Gallery (Miami), Galeria Miguel Marcos (España), Galería Huberty & Breyne (Bruselas) entre otras y sus obras por primera vez se subastan en conocidas casas de subasta como Christie’s Paris y Bruselas, Ketterer Kunst (Munich), Galartis (Suiza) o la Organizada por The Womanity Foundation, subasta realizada por el reconocido Simon de Pury. En ella participaron prestigiosas galerías como Gagosian, Miguel Marcos y Aquavella entre otras. También durante esos años y los siguientes ha estado presente en ferias anteriormente nombradas como Art Miami, Gige Bejing China, ART International Istanbul, ARCO Madrid, etc. y ferias de fantasía como Fantasy Basel o New York Comic-Con.
Además de exposiciones en galerías privadas y ferias, en 2023 expone "Art Generations", comisariada por Mauro Bruni en el Palazzo Ducale en la Feria Lucca Comics & Games, el espacio expositivo con más prestigio a nivel mundial dedicado a la fantasía. Al año siguiente su trabajo es expuesto en el Museo de arte Europeo Moderno MEAM, con la exposición “The dream of fantasy”. Ese mismo año exhibe su obra de tintes orientales en el Centro Cultural Hispano-Japonés de Salamanca, obra que está enmarcada dentro de ese género de fantasía.
SU TRABAJO
El lenguaje pictórico de Rómulo Royo único y distintivo se inspira y se nutre de diversas referencias globales e históricas. Su obra entrelaza la mitología clásica y la fantasía cinematográfica con la ilustración y el cómic de los años 70 y 80, reinterpretados desde una perspectiva contemporánea.
Ha construido un mundo propio, con universo infinitos.
Podríamos englobar su arte dentro de un nuevo arte fantástico incluso con algunas luces de un nuevo surrealismo.
Estas ricas tradiciones visuales y narrativas nos sumergen en un mundo de sueños, donde la mirada femenina cobra un protagonismo hipnótico, posicionándose como la protagonista de la escena, mística y enigmática.
Royo nos presenta un espacio que trasciende la comprensión convencional, un espacio que transita entre el futuro y el pasado, creando universos oníricos y en ocasiones apocalípticos. Su discurso artístico se mueve entre la delicadeza, la fuerza y el erotismo, yuxtapuesto al misterio y la muerte.
Cada escena invita al espectador a construir su propia historia, convirtiéndose en un ejercicio de lenguaje visual. Frente a sus imágenes, no hay un mensaje lineal o enmarcado; sus obras nos incitan a sumergirnos en nuestra propia imaginación y formular nuestro propio discurso. Un viaje introspectivo que desafía los límites del espacio y el tiempo, revelando la profundidad y complejidad de la experiencia humana.
Su manejo de las técnicas es amplio, resueltas con gran maestría, empleando acuarela, aerógrafo, grafito, acrílico y óleo, siendo esta última su predilecta, que le permite trabajar una pincelada expresiva y potente al mismo tiempo que refinada.
Sus referencias a lo largo de los años han sido muchas, nos nombra clásicos como Francisco de Goya, Rembrandt van Rijn, Gustave Doré y contemporáneos como Yoshitaka Amano, H. R. Giger, o Katsuhiro Ōtomola creador de Akira.
El gusto por la sensualidad de lo oculto, las sombras, las figuras retadoras, y en esencia la fantasía, no nace del proyecto Homenaje a Goya, sino que se remonta a los inicios de la carrera del artista.
La mitología, fuente de inspiración para incontables artistas a lo largo de la historia y parte esencial del imaginario colectivo, no podía quedar fuera de la obra de Rómulo Royo.
En este caso, reinterpreta a Artemisa, quien porta su arco, pero con una estética única: la diosa presenta rasgos asiáticos y luce un atuendo ecléctico, imposible de asociar a una cultura específica. Esta representación nos transporta a un mundo diferente, habitado por criaturas enigmáticas y surcado por naves en el cielo, creando un ambiente que fusiona lo mítico con lo fantástico.
Romulo Royo consigue plasmar a través de veladuras y atmósferas etéreas figuras de otros mundos, de otras culturas y otros tiempos.
Si en El Aquelarre, Homage to Goya, vemos como el artista viaja al pasado, al mundo de los prerrafaelitas a través de sus figuras, ropajes y luces, con su serie “Goddesses of Nibiru” nos traslada al cuerpo celeste de la mitología babilónica, a través de sus diosas soñadas.
Con DEMO-CRAZY, Time Erased the Kyogen Theater y There’s no future, viajamos a otras culturas a través de círculos o compuertas circulares, frente a las cuales nos reciben mujeres que nos observan con mirada misteriosa.
Estos viajes a través de lienzos, tablas, óleo y acrílico resultan atemporales, y nos hablan de un mundo más allá, intangible e imaginado, que solamente reside en la mente del artista y en la obra final.
SU MUNDO
El hilo conductor a lo largo de esta obra es el mundo de los sueños, un imaginario lleno de matices y fantasía. Este universo se desenvuelve entre dos temas recurrentes: la ciencia ficción apocalíptica y la mitología, abarcando también mundos inspirados en culturas antiguas.
En la primera vertiente, la ciencia ficción apocalíptica o distópica, se remonta a los inicios de su carrera, cuando, a los 18 años, elaboraba encargos a la vez que piezas libres, incluyendo portadas para editoriales europeas y rusas, así como el proyecto Malefic Time.
Este narra un futuro cercano apocalíptico, entrelazando mitos y leyendas. Los dioses y demonios en esta narrativa no se ajustan a la visión cristiana tradicional. Los demonios se muestran ambivalentes: sombríos y letales, pero a su vez bellos y comprensivos con las pasiones y defectos humanos. En contraste, los ángeles se representan como figuras autoritarias y crueles, para quienes el ser humano es meramente un siervo castigado por transgredir las leyes divinas.
En resumen, Malefic Time se erige como un canto a la libertad individual y a la aceptación de la diversidad, abogando por el respeto hacia lo diferente, desafiando las normas y restricciones que la sociedad nos ha impuesto.
Series como Flowers and Thorns y Goddesses of Nibiru beben de la mitología y construyen mundos oníricos que se acontecen en el imaginario del artista. Estos trabajos exploran la creación y la destrucción, la vida y la muerte, planteando interrogantes al espectador: ¿Qué está ocurriendo o ha ocurrido? ¿Es la figura protagonista la amenazada o la amenaza?
A través de la representación de opuestos, busca fusionar y mezclar estos elementos, presentándolos en su belleza intrínseca como parte integral de la existencia humana.
Series más antiguas como Wonderful Toys y Siameses son complementos a su universo de los sueños, la intención es la de la crítica a la violencia y las guerras globales, de las que muchos estados son participes a pesar de la lejanía del conflicto. Wonderful Toys, en particular, utiliza la sátira para incorporar elementos pop e íconos de nuestra época, reflejando con ironía la hipocresía de estos estados que, a menudo, desvían la atención hacia violencias superficiales para ocultar las verdaderas crueldades que se perpetúan.